El Oriente Antioqueño se ha caracterizado por ser una región muy agrícola, con alta capacidad de producción principalmente en hortalizas y flores, estas últimas se diferencian por utilizar tecnologías apropiadas como sistemas de riego, invernaderos con condiciones controladas y realizar programaciones de siembra adecuadas, según los requerimientos del mercado permitiéndoles ser muy eficientes, obteniendo altas producciones con buenos rendimientos y utilidades, por ende alta rentabilidad, constituyéndose como empresas exitosas. Entre las hortalizas el tomate es el que lleva la delantera en cuanto a capacidad de producción, tecnología utilizada, rendimientos y utilidades generadas.

En cuanto a la producción de plantas aromáticas y medicinales la región apenas está incursionando en esta actividad agrícola, pues se ha evidenciado que las producciones  han sido a muy baja escala, en pequeñas parcelas, sin altos rendimientos y sin proyección empresarial, provocando  un atraso de la región en este tema comparado con otros departamentos del país, algunas de las causas de esto pueden ser por el desaprovechamiento de las propiedades y bondades que brindan estas plantas en cuanto a la producción de aceites esenciales, debido en gran parte al desconocimiento y la poca investigación ya que muchas personas creen que  solo importa la cantidad de biomasa que se obtenga  y no se piensa en los principios activos que pueden generarse para la industria con un buen material vegetativo, la poca e inapropiada tecnología utilizada para la extracción de aceites esenciales, la falta de gestión para obtener recursos y la débil organización gremial entre los  pequeños y medianos productores de  plantas aromáticas y medicinales en la región, provocando por consiguiente una baja  oferta de aceites esenciales en el Oriente Antioqueño.

Esto se ha debido en gran  parte por el escaso apoyo de las instituciones gubernamentales, pero también a la poca productividad del sector, viéndose reflejada en los bajos  rendimientos en la extracción de aceites esenciales de las plantas aromáticas y altos costos de los aceites esenciales  y por ende poca oferta de productos a base de aceites esenciales naturales; para cambiar esta situación es necesario obtener productos bajo condiciones controladas teniendo en cuenta los parámetros de calidad exigidos por el mercado tanto nacional como internacional.